TROFEO PLAYA Y SOL |

 EL TROFEO DE SIEMPRE

Como hemos dicho al empezar estas líneas, es el trofeo más antiguo que existe en nuestro país. En 1.901 se disputó por primera vez, fue en Lorca, más concretamente en el Campo de fútbol de Santa Quiteria, en ese primer partido de este longevo torneo la victoria cayó de lado del, llamado por aquel entonces, Sporting Aguileño por 0-2.

El Playa y Sol se ha ido disputando entre ambas localidades, 26 veces en Lorca y, con este año, 49 en la localidad costera, Águilas. De hecho, los últimos 21 años se ha disputado en El Rubial, pero en esta edición se disputará en el Campo Hermanos Buitrago, también en Águilas. El motivo por el que no se disputará en el vetusto estadio de El Rubial es por las modificaciones que se están realizando en el césped.

Pero el Trofeo no siempre se ha llamado Playa y Sol. Acató el actual nombre en 1.994, anteriormente llegó a denominarse Trofeo Los Quijales o Trofeo Pinilla Millán. El actual formato

es a partido único, pero llegó a ser a ida y vuelta, por lo que el Trofeo viajaba de una localidad a otra, como si de una eliminatoria copera se tratara. Sin embargo, no se disputa a doble partido desde 1.997, última vez que se disputó este trofeo en la ciudad lorquina.

Sin duda es un trofeo bonito, de dos equipos históricos, un trofeo de verano pero interesante entre dos equipos, Águilas C.F. y Lorca Deportiva, que buscarán esta temporada luchar por el objetivo del ascenso en Tercera División. El partido será este jueves 15 de agosto, en el Campo de fútbol Hermanos Buitrago, a las 20.00h. El precio de las entradas será de 5€ para abonados de ambos equipos y 10€ público en general. No es un trofeo más, es el trofeo más longevo de nuestro país, un trofeo que no debe de envidiar a otros que existen a nivel nacional. Disfruten.

Roberto Ramallo (@ramallin)

JAIME FERNÁNDEZ | ENTRENADOR DEL ČECHIE SMÍCHOV:  "Ir a ver al Real Murcia me hace mucha falta. Es, junto a mi familia, lo que más echo de menos".

Jaime Fernández Navarro (Puerto de Mazarrón, 24/09/1984) es un entrenador murciano
afincado en Praga (República Checa) y es un amante del fútbol. Por circunstancias de la vida
marchó al país checo por trabajo y ha encontrado en el fútbol su vía de escape. Tiene amplia
relación con el fútbol regional pues su abuelo fue uno de los "creadores" del C.D. Bala Azul.
El Real Murcia es uno de sus amores y pasiones locas. Es uno de los 2-3 extranjeros
entrenadores que hay activos en el país checo.

Pregunta: Eres natural del Puerto de Mazarrón, y tu mayor pasión es el Real Murcia y que tienes
vínculos con el Bala Azul... ¿Cómo se viven esas pasiones murcianistas desde tan lejos?

Respuesta: Ahora con las RRSS es más sencillo. Por eso me hice Twitter, para seguir a los que informáis del Real Murcia. Es difícil no poder ir a ver al Murcia. Es jodido, a veces me hace mucha falta,
¿sabes? De hecho, siempre digo que lo que más echo de menos es mi familia e ir a Nueva
Condomina a ver el Murcia (ahora Enrique Roca Murcia). Me jode mucho, y siento usar
palabras tan gruesas, me parte el alma ver a toda esa gente que puede ir cada dos semanas a
ver al Murcia al estadio, y que no hacen más que vomitar basura del equipo, del club o del
entrenador. No soporto a los que no aprecian lo que tienen. El equipo puede estar mal, sí,
pero tú tienes el privilegio de poder estar ahí. Me mata poco a poco ver sufrir al Murcia y estar
tan lejos, es como si enfermara alguien de mi familia y no pudiera estar. No es sano esto, ¿no?

P: Por lo visto, ¿te duele el Murcia?
R: A mí sí, y no es una exageración. A veces me cuesta hasta dormir cuando veo que no salimos
de una dinámica negativa. Cuando leo cosas que no me gustan, en el plano institucional,
cuando leo a algunos aficionados tóxicos... Me duele, ¿cómo no me va a doler? ¡Si lo han
saqueado!

P: ¿Qué significa, qué es para ti un equipo, que es mucho más humilde que el Real Murcia,
como el C.D. Bala Azul?
R:
Es el equipo de mi familia. Mi abuelo jugó allí. Por el Bala haría cualquier cosa, porque amo al
club, y porque mi abuelo me lo pediría. La pasada Navidad me pidieron ayuda para un Clinic, y
coordinamos fechas, de forma totalmente gratuita, no podía ser menos.
Por lo que hemos podido conocer, ¿Fundó tu abuelo el C.D. Bala Azul?
No está el asunto claro del todo. Pensamos que sí, en compañía de otros. No hay muchos
registros de aquella época, pero lo que sí es seguro es que la actividad futbolística la empezó
él, con su inseparable amigo, Don Antonio Hellín.

P: Jaime, ¿Por qué marchaste a la República Checa?
R: Yo trabajaba en Murcia, para Orbegozo y me surgió una oportunidad diferente. Ni mejor ni
peor, simplemente era un reto diferente, difícil, y me apeteció. En dos semanas estaba
preparado para cambiar mi vida. Dejé mi trabajo, vendí mi coche, alquilé mi apartamento y me
vine aquí. Llegué domingo por la noche, y al día siguiente empezaba a trabajar. Llegando a la
oficina, el primer día, conocí a la que hoy es mi mujer. Un terremoto vital.

P: ¿Fuiste con la mente de meter la cabeza en el mundo del fútbol checo o no imaginaste
entrenar a ningún equipo?

Ya había tenido alguna experiencia en España, nada significativo. Me apetecía, pero no me lo
propuse proactivamente. Un día, una compañera de trabajo me dijo que el equipo de su hijo
se había quedado sin entrenador, y no encontraba a nadie. Y es algo que me llegó al alma. Aquí
hay un déficit de capital humano muy grande, en todos los ámbitos, también en el fútbol. No
hay entrenadores y, los que hay, no se comprometen como es debido. El compromiso con un
equipo de alevines debe ser el mismo que con cualquier otra categoría, incluso profesional.
Pensé, que a mí nunca me faltó un balón al que darle una patada, ni un entrenador que me
hiciera correr. Y a estos chicos había que echarles una mano. Pero imagínate, un grupo de
niños de 10 años, hablando otro idioma, solo 2-3 hablaban algo de inglés... Fue complicado.

P: ¿Cómo te llegó la oportunidad de entrenar al SK Céchie Smichov?
R: Acababa de dejar de entrenar en categorías inferiores del Sparta de Praga. La verdad es que
estaba un poco desanimado, porque no supe mejorar ciertas frustraciones en un equipo tan
grande. Quería tomar un tiempo y encontrar un buen proyecto desde cero, pero ya sabes
cómo son estas cosas, planeas algo y luego, todo al revés. El fútbol me ha enseñado a no
planificar muy a largo plazo. Alguien me habló del SK Cechie Smichov, un club histórico en
Praga (fundado en 1905) que pasaba por una situación complicada. Acababan de ascender a 7ª
categoría y, tras 15 partidos de la primera vuelta, llevaban tan sólo 6 puntos. De primeras ni
me lo plantee. Fríamente era un "marrón" para un chaval sin experiencia, puede ser el final de
una carrera incluso antes de empezarla. Otros entrenadores amigos me dijeron "ni se te
ocurra, es una locura". Realmente fue mi mujer quien me convenció. Ella sabe cómo hacerlo.
Me estuvo diciendo que si no era capaz de asumir retos difíciles, debería pensar en dejar el
fútbol. También me dijo que ella confiaba en mí, y que si ella conocía a alguien capaz de
arreglar aquello, era yo. Lo hizo bien, pero realmente pienso que lo que ella quiere es tenerme
fuera de casa más tiempo y ella poder descansar. Soy muy problemático en mi casa, y lo
entiendo.

P: ¿Es difícil inculcar el amor al fútbol allí como aquí, en un país que no tiene el arraigo como lo
hay en España? ¿La gente es menos receptiva al deporte rey que aquí?

R: Es totalmente diferente a España. Por ejemplo, yo he estado comiendo en un restaurante con
un jugador profesional, de Primera División Checa, que en ese momento jugaba en Europa con
su club, y entraron un grupo de niños de una escuela, y pensé que irían de cabeza a hacerse
fotos, autógrafos o yo que sé con él... Nada. Además, de que aquí el deporte rey es otro, el
hockey hielo, hay otros factores de peso en este fenómeno. Por ejemplo, y sin meterte mucho
en harina, la herencia comunista de este país ha calado tan hondo que, a día de hoy, ni se
aprecia, ni se valora ni se fomenta el esfuerzo. Hay lo que hay, si te gusta bien, y si no,
también. Me pasa con mis jugadores, que ellos quieren implantar sus normas o no juegan.
Pues bueno, estás fuera. Por eso llevo ya un par de limpias buenas de personas aquí. Entonces
sí, es difícil competir con otro deporte, y es difícil cambiar una mentalidad conformista,
acomodada y de hastío. En España esas batallas están ganadas de antemano, aquí no. De
hecho el principal objetivo de la Federación, respecto a los niños, no es la formación en sí. El
objetivo es que conozcan el fútbol y no lo dejen.

P: Quizás por todo esto que dices es uno de los motivos por los que apenas hay entrenadores
extranjeros en el país, por esa cultura tan cerrada.

R: En Primera División, en la historia de la Liga, creo que ha habido 3 entrenadores extranjeros. El
último fue Stramaccioni, con quien tuve el placer de compartir centro de trabajo. Antes, un
alemán y un croata, creo. En el fútbol amateur sólo somos dos en un país de diez millones de habitantes. Un chico de Bolivia, que lleva a unos chavales, y yo. Y a día de hoy creo que ninguno profesional. No es muy normal, porque los extranjeros aquí no somos muy bien recibidos. Ni se buscan, ni se traen. Ahora están empezando a buscar gente de fuera, poco a poco.

P: Pese a la poca cultura futbolística, ¿qué has podido descubrir que traerías a España del
fútbol checo? Y viceversa
.
R: De España me lo traería casi todo. La pasión, el talento, el querer ser los mejores... De aquí
exportaría la gestión económica que se hace de los clubs, incluso amateur. Por ejemplo,
conozco dos casos de clubs que han desaparecido por bancarrota, pero son los dos únicos
casos que hay en los últimos, no sé, 10-15 años. Los clubes pequeños generan, evidentemente,
ingresos pequeños, pero se gasta lo que se tiene, y los clubes no deben dinero. De hecho es lo
primero que pregunté al llegar aquí, "¿Cuánto debe el club?", "¿Estamos al día?".

P: Por último, ¿Sueñas con ser profesional y volver a España, pero ya dedicado plenamente al
fútbol? ¿O se está allí muy bien?

R: Eso sería un sueño. Ser profesional ya sería un sueño, el dónde no me preocupa tanto.
Evidentemente sería increíble poder entrenar en España algún día. Yo tengo claro que voy a
volver algún día. Ojalá como entrenador profesional. Para un entrenador de fútbol, entrenar
en España es lo mejor que le puede pasar en su carrera. Igual que en Inglaterra o Italia.

Roberto Ramallo Martínez (@ramallin)
@achopasala

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